Luego de largos meses vuelvo a publicar aquí. A partir de ahora procuraré no perder continuidad, ya que he avanzado lo suficiente en cuentos y novelas para darle periodicidad a las publicaciones, luego de un año pues, familiarmente difícil... Mi nombre es Pablo Daniel Rodríguez Remedios, escritor, cantautor y fan de la ciencia ficción y de la fantasía. Gracias a todos por estar ahí y en especial a mi amiga del alma, la excelente poetisa Salma Hassan ¡Un abrazo fuerte a todos!

viernes, 1 de octubre de 2010

LAS COSAS BUENAS DE LA GUERRA

                        LAS COSAS BUENAS DE LA GUERRA


Ese día estábamos discutiendo como siempre sobre mi suegra -yo creo que es asquerosa, repugnante, odiosa, vieja, intolerable, pintarrajeada, fiestera, chismosa, desarmamatrimonios y además no le gusta la ciencia ficción; mi esposa no opina lo mismo o para hablar más claro, opina exactamente lo contrario- cuando anunciaron que habría un combate fácil de presenciar entre las avanzadillas estelares de nuestra flota y un potente enemigo no humano -o no tan humano como nosotros-. Así que, aunque murmurábamos de vez en cuando algo, esposo atacando integridad de la madre de esposa y esposa atacando integridad del que ataca a su madre, es decir esposo, nos colocamos cómodamente en el parquecito del frente de nuestra casa a mirar las evoluciones del dramático enfrentamiento.
La batalla en el cielo todavía no había terminado cuando una enorme masa de metal ardiendo se llevó la mitad de mi casa. Casa semiaplastada, afortunadamente esposa y un hijo y el perro y yo -esposo de esposa- afuera, contemplando la batalla. Tras un rápido despliegue de extintores e infructuosos intentos de rescatar con vida el VideoTridi, tuvimos que esperar que, ya sin llamas, la construcción se enfriara lo suficiente para poder pernoctar en la única habitación sana de mi maravilloso home sweet home. Por la mañana emprendí la tarea de remover los escombros y rescatar enseres y trozos de metalplast chamuscados. Lo que había caído era evidentemente una sección de una nave que no era de las nuestras, pues ví signos escritos sobre presuntos instrumentos que no entendí en absoluto. Saqué suficiente material para recomenzar mi casa y esta vez -no exactamente para prevenirme contra otros conflictos- tendría ciertos componentes de blindaje en ella. Pero lo que más me llamó la atención y a la vez lo que parecía estar en mejores condiciones, era una especie de pequeño cubo fuertemente púrpura, con infinidad de cortes cruzando toda su superficie, que había caído sobre la refrigeradora. Luego de múltiples esfuerzos despejé sus alrededores  y logré moverlo. Parecía estar hecho para ser transportado, pues pesaba poco en verdad. Lo llevé al parque y comencé a examinarlo.
En ese momento apareció la hija de mi suegra -es decir, mi esposa- y cuestionó "...tu estúpida pérdida de tiempo, teniendo en cuenta que esta noche no sabemos dónde cornos dormiremos y ni siquiera tenemos dónde instalar el nuevo video tridi" diciendo finalmente no entenderla -a la pérdida de tiempo-. El esposo -yo- aconsejó que si no sabía donde dormir que para algo -no solo para amargar nuestro matrimonio- existía la suegra y que se fuera a la casa de la madre. Dijo que así lo iba a hacer y que no sabía cuando volvería y que se llevaba nuestro hijo y me dejaba a Lázaro  -el perro-.
-¡No!
-¡Sí!
-Sí, está bien, supongo que el pobre animalito últimamente no se ha portado lo suficientemente mal para ser castigado...-
-¡...! -
-¡Ciao, ciao,querida! Nene, pórtese bien y no mire mucho a su abuelita que luego tiene pesadillas!¡Pobrecito!
Como sentía verdadera curiosidad por el cubo púrpura, traje mi trasto pensador a quien llamo RRRATA,que afortunadamente habíase salvado del desastre, y despegando cables del tendido eléctrico general -el hogareño estaba bastante arruinado- lo hice funcionar.
-¿Qué opinas de eso?-le pregunté.
-Cubo multiranurado ...-
-¿Parece, no?
-¡Sí, sin duda alguna!
-¿Y puedes hacerlo funcionar? -
- Podría intentarlo ...-
- ¿Crees que tiene fuente de energía propia? -
-Presiento algo parecido, solo hay que obtener el código de parpadeos electrónicos para concederle la gracia del "Sirvo para Algo"-.
-¿Y para qué sirve? -
-Veremos... ¡Pero no te acerques!¡Mantén distancia ...!
- ¿Tienes miedo? -
-Sospecho que ...¡Ya está! Está dando señales de vida, aunque no lo parezca ¿Y ese perro? ¡Dile que no se le acerque!
-¡Lázaro!-grité-¡Fuera, imprudente, no te acerques al artefacto!¿No entiendes, perro?- Al parecer no entendía aunque siempre fué de reaccionar lentamente a mis órdenes. En ese momento algo pasó y tan rápido que no lo recuerdo exactamente; lo cierto es que el pobre perro fué atravesado por relampagueantes cuchillas de fuego o de oro que lo cortaron en trocitos, y muy sangrientos, cabe agregar.
Cuando quise acercarme, por reflejo quizás, RRRATA gritó:
-¿Qué haces? ¿Intentas matarte? Ese cubo es un arma y amenaza un  área circular que si ofendes, pagas con tu vida ...-
-¿Y ahora lo dices? - Aunque pensándolo bien, fue Lázaro el que no atendió mis advertencias.
Quería realizar las exequias de mi perro, por lo que pregunté al trasto si podía apagar al matacanes.
-¡Claro! -
-¿Y puedes encenderlo cuando lo desees?
-¡También!-
-¿Y eres acaso capaz de guardar un secreto? -
-¡Por supuesto! -
-¿Pedirías, si fuera un secreto muy secreto, algo a cambio? -
-Bueno, siempre he deseado poseer un candelabro de plata -
-¿Un candelabro de plata? -
-¡Sí!¡Con velas rojas! -
-¡Hecho!
-¿Cuál es el secreto? -
-Acércate que te lo diré...

Luego de enterrar a Lázaro -desaparecido en acción- ...
                        - Papi  ...¿Dónde está  Lázaro? -
                        - Salió a buscar un  árbol inédito y no volvió -
                        - Querido...¿y el perro? -
                        - Lo ví correr tras una perrita que pasó cerca de aquí y no volvió más ...-
Atesoro paciencia y más paciencia, pues paciencia será lo más preciado de aquí en más.

Pocos días después fuí recompensado. Apareció mi esposa, mi hijo y el terror de mis días, mi para nada estimada suegra.
-¡Venimos a buscar ropa, pues nos quedaremos varios días más en casa de mamá, así aprendes a comportarte! -
Esposa y hijo entran en casa. Suegra me mira desafiante e invariablemente -enterada está  de mis cúbicas aficiones- posa su postrer mirada en mi cubo.
Césped verde, un poco alto, ranurado púrpura y quieto y mudo e incitador. Ella se acerca, vacilante al principio, decidida luego y ya está  a un metro escaso ...
Lanzo una guiñada a RRRATA que capta el mensaje ...
­¡QUERIDA! ¡QUERIDA! ¡QUE HORROR! ¡HA SUCEDIDO UN
TERRIBLE ACCIDENTE! ¡CATASTROFICO!¡DIABLOS, SI VOY A VOMITAR!

Fin


PD: Dentro de toda la confusión, sentía un profundo temor... el de que la sangre de mi suegra arruinara mi adorado césped.

            

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